Obras Maestras de Rafael Sanzio en los Museos Vaticanos

Obras Maestras de Rafael Sanzio en los Museos Vaticanos

Es increíble estar en el país más pequeño del mundo y pensar que reúne más de dos mil años de historia y arte, realmente impresiona recorrer los Museos Vaticanos, con esa extensa riqueza artística, acumulada durante siglos por los papas. Resulta indescriptible la sensación que provoca estar frente de las grandes obras maestras, tan reconocidas mundialmente, por nuestra parte nos quedamos sin habla ante las pinturas de La Creación y El Juicio Final en la Capilla Sixtina de Miguel Ángel e impresionados con los frescos de las Estancias de Rafael.

Las Estancias de Rafael constituyen una de las tantas obras magnificas que hay en los Museos Vaticanos, pero se destaca por constituir un conjunto sublime de frescos, los cuales junto a los de la Capilla Sixtina de Miguel Ángel, forman parte del ciclo de frescos que marcan el alto Renacimiento en Roma.

En el mismo momento que Rafael Sanzio (1483-1520)  inició los frescos de la Escuela de Atenas, hacia muy poco que Miguel Ángel (ver más) había armado los andamios en el interior de la Capilla Sixtina y había comenzado sus frescos. El promotor de estas dos ambiciosas iniciativas fue el papa Julio II, quien por una parte decidido a no vivir en el apartamento del pontífice anterior, el odiado Alejandro VI Borjia, ordenó preparar para sí mismo una nueva serie de habitaciones y en 1507 encargó a  un prestigioso equipo de artistas que decoraran las salas que después se harían famosas con el nombre de Estancias Vaticanas.

Rafael llegó invitado por el papa al Vaticano en 1508, uniéndose al grupo que ya estaba trabajando, sin embargo poco después, gracias a la admiración que Julio II sentía por el artista, sustituyó a sus compañeros, dejándolo como único responsable de todo el proyecto, al cual se dedicó hasta su muerte.

Cuatro son las Estancias Vaticanas decoradas con los frescos de Rafael. Por orden cronológico: Estancia del Sello, a la que pertenece la grandiosa Escuela de Atenas; La Estancia de Heliodoro; La Estancia del Incendio; y la Estancia de Constantino.

Estancias y Frescos

Estancia del Sello (1508-1511):

  1. La disputa del Sacramento
  2. Virtudes cardinales y la ley
  3. La escuela de Atenas
  4. El Parnaso
  5. Bóveda.

Estancia de Heliodoro (1512-1514):

  1. La expulsión de Heliodoro del templo
  2. La misa de Bolsena
  3. Encuentro de León Magno con Atila
  4. Liberación de San Pedro
  5. Bóveda.

Estancia del Incendio del Borgo (1514-1517):

Esta tercera cámara es la última que Rafael vio terminada.

  1. Batalla de Ostia
  2. El incendio del Borgo
  3. Coronación de Carlomagno
  4. Justificación de León III
  5. Bóveda.

Estancia de Constantino (1517-1525):

Sus frescos fueron realizados por alumnos de Rafael Giulio Romano y debido a que no son obras autógrafas del maestro, los frescos son menos famosos que las obras de las habitaciones vecinas.

  1. Visión de la Cruz
  2. Batalla de Constantino contra Majencio
  3. Bautismo de Constantino
  4. Donación de Roma
  5. Bóveda.

Seleccionamos los más famosos de las Estancias y te contamos sobre qué tratan.

La Escuela de Atenas

Obras Maestras de Rafael Sanzio en los Museos Vaticanos

Esta obra está dedicada a la antigua escuela filosófica griega. En el centro sobresalen las figuras de dos ilustres filósofos, Platón con su libro titulado Timeo y Aristóteles con su Ética. Sus gestos, extremadamente simples, sintetizan de manera admirable las posiciones diversas de los dos sistemas de pensamientos más importantes de la época, el idealismo y el realismo. De hecho, Platón señala con la mano el cielo como fuente de saber, mientras que Aristóteles hace lo mismo con la tierra.

Entre los otros filósofos reconocibles, encontramos en primer plano a la izquierda a Pitágoras, sentado con un libro apoyado sobre la pierna flexionada. Frente a él, a la derecha, Euclides está demostrando algo a sus pupilos utilizando un compás. El viejo sentado con desaire sobre los escalones es el cínico Diógenes y el cuenco que se encuentra junto a él es el único bien que, según la traducción, poseía. Sorprendentemente, en la escena es imposible encontrar cualquier posible referencia a los filósofos modernos de la Iglesia.

La figura meditabunda en primer plano, sentada junto a un bloque de mármol, fue añadida por Rafael cuando el trabajo ya estaba terminado, según algunos se podría tratar del retrato de Miguel Ángel, como un homenaje a los asombrosos frescos de la Capilla Sixtina que acababan de ser descubiertos. Incluso, la pose del personaje recuerda a la de las pitonisas y los profetas de Miguel Ángel en particular a la de Isaías.

La escena está ambientada en el interior de un edificio grandioso, con estatuas colosales que recuerdan al mundo antiguo. La sucesión de arcos, guía la mirada del espectador como una especie de catalejo de la perspectiva, hacia las dos figuras principales, las de Platón y Aristóteles.

Parnaso

Obras Maestras de Rafael Sanzio en los Museos Vaticanos

Este fresco decora el interior de la Estancia del Sello, la primera de las estancias que Rafael decoró con frescos por voluntad de Julio II. Esta sala alberga la biblioteca privada del papa, en la que en el momento de su fallecimiento, custodiaba más de doscientos veinte volúmenes.

El programa iconográfico de la Estancia del Sello, en sintonía con la función de la sala como biblioteca, cuenta con numerosas referencias a la cultura humanista.

Sobre el techo, dentro de círculos con preciosos marcos, aparecen cuatro mujeres: son la personificación de la Teología, la Poesía, la Filosofía y la Justicia. Debajo, una multitud de personajes, protagonistas de un pasado más o menos reciente, ilustra con mayor concreción y riqueza de detalles estas cuatro disciplinas: a la Teología le corresponde la Disputa del Sacramento, en referencia al carácter sagrado del Misterio eucarístico; a la Filosofía, la Escuela de Atenas; a la Justicia, las alegorías de las virtudes cordiales y teológicas además de escenas relacionadas con el derecho natural y eclesiásticos;  y a la Poesía, por último el Parnaso.

La liberación de San Pedro

Obras Maestras de Rafael Sanzio en los Museos Vaticanos

Cuando Rafael finalizó la Estancia del Sello, comenzó a decorar la segunda habitación del departamento de Julio II, la denominada Estancia de Heliodoro. Esta se trataba de una sala de representación, reservada a las audiencias, como embajadores, príncipes, condotieros y altos prelados, lo cual influyó de forma decisiva en el programa iconográfico al que Rafael dio vida.

Siempre el hilo conductor que une los diversos frescos, es el tema de la intención divina.

Los episodios que el artista ilustra en la estancia de Heliodoro son: la Expulsión de Heliodoro del templo; el Milagro de la misa de Bolsena; el Encuentro de León Magno con Atila; y la Liberación de San Pedro.

La Liberación de San Pedro se desarrolla en tres momentos: a la izquierda, un grupo de soldados dan marcha atrás asustados por el repentino resplandor que enciende la noche; en el centro, el ángel se le aparece en la cárcel a San Pedro, el cual cree que se trata de un sueño del que le cuesta trabajo despertarse; y a la derecha, el ángel divino coge al apóstol de la mano y lo guía fuera de la prisión, evitando a los guardias mientras duermen.

Julio II no alcanzó a ver terminado el cielo decorativo, falleció en 1513, posteriormente se finalizó bajo el pontificado de su sucesión León X.

Incendio del Borgo

Obras Maestras de Rafael Sanzio en los Museos Vaticanos

La Estancia del Incendio del Borgo es la tercera por orden cronológico que Rafael realizó en los Palacios Ducales, después de la del Sello y la de Heliodoro. Sin embargo el papa Julio II, no alcanzó a ver terminada toda la serie de frescos, como comentábamos anteriormente su sucesor León X continuó con su trabajo, realizando algunos cambios importantes.

El programa iconográfico propuesto por Julio II, fue modificado para que mostrara en menor medida la tensión espiritual y política que se impregnaba en la decoración de las dos salas precedentes.

La escena del Incendio del Borgo, ilustra un acontecimiento milagroso que ocurrió durante el pontificado de León IV. En el barrio romano de Borgo, cercano al Vaticano, se produce un gran incendio quemando las casas de madera, a pesar de los intentos de apagarlo, las llamas no aplacaban a sus fuerzas, hasta que el papa sale a la ventana de su palacio en el fondo e impartiendo una bendición apagó el fuego completamente.

Rafael estuvo presente de manera inconstante en la realización de la Estancia del Incendio entre 1514 y 1517, comprometido con otros encargos de gran responsabilidad, como la construcción de la Basílica de San Pedro. Rafael se vio obligado a confiar a su taller la realización de las escenas, siempre utilizando como base sus diseños y estudios, aunque en otros casos Rafael concedió una mayor libertad a sus colaboradores que obtuvieron resultados no siempre homogéneos desde el punto de vista cualitativo, el resultado no fue el que esperaba el artista.

Esperamos que este post relacionado al arte te haya gustado, nunca está demás saber sobre estos grandes artistas y sus obras, sobre todo cuando se tiene la posibilidad de estar frente a ellas.

Tags from the story
,

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *